Hace ni siquiera un mes, el Bugatti Veyron hubo de encajar una desagradable noticia. Ya hace unos meses le arrebataron la corona del coche más rápido del mundo, el encargado fue el SSC Aero TT, con 1.183 CV, que alcanzó 411 km/h en Estados Unidos. Ahora es un Porsche quién supera de nuevo sus 407 km/h de velocidad punta. Se trata del GT9, un Porsche 997 GT3 completamente modificado por los ingenieros de 9ff, una empresa alemana especializada en preparar Porsches.
La Testtrack de Papenburg, un gran circuito ovalado de 12 km en el norte de Alemania, ha sido la localización elegida para que el GT9 alcanzase la escalofriante velocidad de 409 km/h, ya que no lo pudo lograr en el circuito italiano de Nardo. Por tanto se convierte en el segundo vehículo de calle más rápido jamás creado. Por supuesto, para alcanzar esa velocidad se necesitan unas prestaciones de infarto y una aerodinámica muy estudiada. ¿Cómo han conseguido en 9ff que lo que era un 911 sea ahora un misil tierra-tierra? Descúbrelo tras el salto.
Por supuesto, se ha tocado el motor. El 3.6 litros bóxer de 6 cilindros y 415 CV del GT3, aún siendo un excelente propulsor, necesitaba mucha más potencia. Para alcanzar más de 400 km/h de velocidad se ha recurrido a un 4.2 de seis cilindros opuestos, creación propia de 9ff, y en lugar de montarse tras el eje trasero se ha montado en posición central. Con la ayuda de un par de turbos se obtienen 987 CV de potencia y un par motor de 964 Nm.
La batalla se ha alargado en 300 mm y el techo se ha rebajado en 120 mm para que el coche se mantenga bien pegado al suelo y no se “aligere” a altas velocidades, generando peligrosísimas pérdidas de adherencia. El chasis se ha ajustado siguiendo parámetros de competición y la suspensión también procede de las carreras. Gracias al uso de fibra de carbono y Kevlar, el conjunto gana el rigidez y pierde peso. El resultado es un pura sangre de 1.326 kg que se asemeja a un 911 desde el frontal hasta la puerta del conductor, a partir de ahí es otro coche.
9ff tiene planeado producir tan sólo 20 unidades, cuyo precio final será de unos inaccesibles para la mayoría de aficionados 592.620€. También es cierto que es aproximadamente la mitad del coste de un Bugatti Veyron, pero en el GT9 no encontraremos ningún tipo de refinamiento o comodidad; en ese sentido el Veyron sigue siendo el auténtico aventajado de su clase. Como propina, os dejamos un vídeo en el que el probador Chris Harris, de Autocar, prueba el GT9 en un circuito. Siempre viene bien ver en movimiento y oír a todo un superdeportivo.
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